Estudiar arquitectura me ha llevado a pensar el futuro que nos espera y qué nos haría buenos profesionales. Claramente se empieza desde el primer año, y con algo tan simple y complicado a la vez, que es organizar los tiempos. Seguramente la mayoría tiene pasatiempos como la música, el arte, el deporte, etc. Y en conjunto con cualquier carrera es necesario saber cuándo dedicarse a esto y cuándo no. Hacer dos cosas simultáneamente puede ser caótico si no se sabe priorizar, dedicar más tiempo a una conlleva a debilitar la otra, hay que estar constantemente compensando los estudios y otras pasiones, incluso pasar tiempo con familia y amigos.
Personalmente, soy pésimo organizándome porque nunca he tenido el hábito de estudiar, y creo que esa es la base para saber organizarse en otros ámbitos. Con el transcurso del año he estado puliendo esto poco a poco, usar los "tiempos muertos" para hacer tareas, trabajos o avanzar en taller para así anticipar y tener tiempo para hacer música. A veces, los descansos también los uso para seguir nutriéndome musicalmente, incluso de manera simultánea con algunos trabajos. Mientras avanzo en estos escucho discos nuevos, artistas que no conozco o las canciones de siempre, lo que me ayuda mucho para complementar mi música, conocer técnicas nuevas, progresiones, también para saber cómo mezclan y producen las canciones para que suenen de tal manera, o sólo para disfrutar.
Con respecto a arquitectura, estamos en un constante aprendizaje dentro y fuera del establecimiento. La misma ciudad está llena de riquezas y cultura: museos, exposiciones, galerías de arte, etc, en internet está lleno de información y a fácil alcance, podemos tener la suerte de encontrar programas culturales en la televisión.A lo que voy es que hay que aprovechar al máximo el tiempo y no invertirlo en exceso en cosas que no ayudan mucho y que nos suelen mantienen en el estupor, como lo son las redes sociales. Distribuir nuestros tiempos en actividades de esparcimiento también nos permite ser más estructurados (lo que no significa ser alguien "cuadrado"), nos complementa como personas y evita el estrés. El origen del estrés es estar corriendo a contrarreloj debido a que el tiempo "se acaba". Cuando nos dan grandes plazos para algo en específico, siempre hay que anticiparse y trabajar duro desde el comienzo para que así no haya tanta presión cuando se acerque el fin de éstos.
Dormir es esencial. No entiendo cuando la gente trasnocha sin necesidad, teniendo tiempo de sobra para realizar ciertas labores en el día. Aprovechar al máximo las horas del día nos brinda más tiempo en la noche para dormir más y así tener más energía al siguiente día para seguir con las labores cotidianas.
Cuando haya tiempo para descansar, no es bueno vagar tantas horas sin hacer nada productivo, esto nos hace perder el hilo de hacer lo que debemos hacer y no dan ganas de trabajar, sólo seguir vagando. Leer o ver una película no suele desgastar mucho y nos mantiene "funcionando". Hacer "nada" es fatal, además de que nos provoca pensar mucho y llegamos a lugares de la mente que no queremos llegar, que generalmente angustian.
En fin, organizar nuestra vida, incluso con las cosas pequeñas, es de gran ayuda, nos fortalece y nos genera hábitos que en un futuro serán de gran utilidad en el mundo laboral.
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